17/11/08

Crisis


El llanto de los árboles barrunta
el frío del invierno que s’acerca,
la escarcha sobre’l agua de l’alberca,
brasero que a familias arrejunta.

Sus lágrimas no son chuzos de punta,
son pardas alfombrinas de piel terca
qu’el viento arremolina y jace tuerca
cuando arresopla juerte y las ayunta.

Se quean desnuínos y agotaos
jediendo con agine a su probeza
jimplando por su verde primavera.

Asina, mesmamente, acagazaos,
pa’l año dos mil nueve qu’espereza
barruntan qu’estará nuestra cartera.

Javier Feijóo

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